
Creo que las personas como yo nunca debemos decir Nunca Más, es muy dificil cumplir ese tipo de promesas, sobre todo cuando a quién se lo prometes es a ti misma. Eso me paso a mi, juré no volver a poner mis deseos sobre su piel y nunca más llenar mis manos de su cuerpo, sin embargo no pude resistir su mirada posada sobre mi rostro. Esa noche en que volvi a ser de ella tube un momento en que cuestioné duramente mi conducta, sobre todo por mi pareja que no tenía nada que ver en la historia, me senti llegando al límite de lo prohibido, traspasando las barreras de la verdad, de la amistad, de la lealtad y de muchos otros valores que para mi eran importantes. Sabía que lo sucedido la noche anterior era resultado de mi egoismo y vanidad, pero tambiés sabía que había un sentimiendo profundo de amor-pasión que me obligaba a ser infiel hasta con mis ideales.
Una semana despues de aquel encuentro y más exactamente al otro sabado en la noche la llamé por telefono como siempre y su hermano me contesta y me dice que ella no está y que salió con un tal Pablo,en ese momento casi me mori de rabia y celos y no pude hacer otra cosa que llamar a un amigo para ahogar mis penas en una botella de Pisco Sour. A la mañana despues de mi desahogo, suena el telefono y era ella diciendome que queria verme y conversar algo conmigo. Me asuste mucho y pense que iba romper conmigo y me iba a decir que no me quería ver más o cosas por el estilo, el resultado fue peor que eso y me dijo: - estoy saliendo con Pablo hace una semana y me he enamorado de él, es un hombre fantástico que me quiere- Yo casi perdi el habla, mis piernas no me respondian y mi corazón se partía en mil, mis pulmones estaban llenos de aire tratando de contenerlo, porque pensaba que hasta eso me faltaría sin ella a mi lado. La situación se agravo cada vez más para mi cuado hice la pregunta que mis labios no querian pronunciar, pero fui valiente y lo hice - ¿Te acostaste con él? y con voz temblorosa me dice - sí, anoche - yo no podía disimular mi angustia y ella sólo atino a decirme que las cosas entre nosotras como amigas no cambiarian con nada...
Fue muy triste aquel día, no entendía que pasaba con ella, hace una semana estaba conmigo, ella acostumbraba a decirme que me amaba y que no podía estar lejos de mi, pero sus actitudes demostraban lo contrario en ese momento. Luego de unas horas caminando por un parque volvía a recuperar el aliento al entender que ella se estaba dando una oportunidad con ella misma y que si yo realmente la amaba debía dejarla ir, además yo no podía ser tan egoista y querer todo para mi, más aun cuando yo no había sido capaz de terminar la relación con mi pareja.
Le dije que aunque me dolía en el alma lo que me decia yo no podía hacer más que dejar que su corazón guíe su pasos y la lleve a cumplir los deseos de su corazón, aun cuando eso significara sacrificar mi alma.