Su mirada

Las cosas no siempre se dan fáciles en la vida, menos en cosas del corazón. Yo ya había cometidos muchos errores que estaban acabando con mi paz y lo peor era que estaban acabando con la de la persona que más amaba. Nunca supe expresar bien lo que sentía, porque en lo más intimo de mi alma sabía que estaba mal lo que hacía y lo que sentía. Esto no era por simple moralismo, era más que eso yo sabía que cuando esta sucia el agua es casi imposible purificarla, sólo queda arrojarla y busca agua nueva, libre de contaminación. Eso era lo que sentía respecto de mi relación con ella, tenía claro que cuando estaba con ella era capaz de alcanzar la luna, pero del mismo modo era capaz de bajar a lo más profundo del infierno. Debía encontrar un punto medio en esta relación que permitiera dar estabilidad a mi vida emocional y no estar un día en el cielo y al otro en el mismo infierno. Para esto no encontre mejor alternativa que ignorar mis sentimientos y controlar mis pasiones, pero hay cosas que no se pueden frenar . La amistad que habiamos costruido era muy sólida, era imposible que ella viviera algo de lo que yo no estubiese enterada y cada uno de mis pasos eran cuidadosamente supervigilados por su aguda mirada, no se le iba ni un detalle y eso me agradaba al punto de hacerme cada vez más vulnerable ante su sóla mirada.


