Secreta Intimidad

Esta es mi historia, la verdad que llevo dentro y que me atrevo a contar

miércoles, enero 18, 2006

Vino y lluvia

Hay momentos en que fingir es la mejor forma de no verse vulnerable ante quién en verdad lo eres, al menos esa fue la manera de enfrentar lo que me sucedìa. Yo no podìa asumir la realidad de estar lejos de su piel, de sus sueños y de su alma, no querìa que me viera sufrir ni menos que supiera que en mi interior habìa un espacio que sòlo podìa ser llenado por ella.
Me convencì a mi misma de estar bien, completa e integra, pero era sòlo una mascara capaz de engañar a todos menos a la vida que me llevarìa a la oscuridad de la noche y a la luz del amanecer en el momento màs inesperado.
No pasaron muchos dìas, pero la distancia se hacía insostenible. Un día no se cómo o porque llegue allí, pero era un domingo muy lluvioso, era el esenario perfecto para aclarar los sentimientos. Sirvió un vino en dos copas y me pidió que me quedara esa noche en su casa. Mi intención ya estaba satisfecha por el sólo hecho de estar cerca de ella de ese modo, pero lo que vendría superaría todas mis espectativas...

sábado, enero 07, 2006

Nunca digas Nunca


Creo que las personas como yo nunca debemos decir Nunca Más, es muy dificil cumplir ese tipo de promesas, sobre todo cuando a quién se lo prometes es a ti misma. Eso me paso a mi, juré no volver a poner mis deseos sobre su piel y nunca más llenar mis manos de su cuerpo, sin embargo no pude resistir su mirada posada sobre mi rostro. Esa noche en que volvi a ser de ella tube un momento en que cuestioné duramente mi conducta, sobre todo por mi pareja que no tenía nada que ver en la historia, me senti llegando al límite de lo prohibido, traspasando las barreras de la verdad, de la amistad, de la lealtad y de muchos otros valores que para mi eran importantes. Sabía que lo sucedido la noche anterior era resultado de mi egoismo y vanidad, pero tambiés sabía que había un sentimiendo profundo de amor-pasión que me obligaba a ser infiel hasta con mis ideales.
Una semana despues de aquel encuentro y más exactamente al otro sabado en la noche la llamé por telefono como siempre y su hermano me contesta y me dice que ella no está y que salió con un tal Pablo,en ese momento casi me mori de rabia y celos y no pude hacer otra cosa que llamar a un amigo para ahogar mis penas en una botella de Pisco Sour. A la mañana despues de mi desahogo, suena el telefono y era ella diciendome que queria verme y conversar algo conmigo. Me asuste mucho y pense que iba romper conmigo y me iba a decir que no me quería ver más o cosas por el estilo, el resultado fue peor que eso y me dijo: - estoy saliendo con Pablo hace una semana y me he enamorado de él, es un hombre fantástico que me quiere- Yo casi perdi el habla, mis piernas no me respondian y mi corazón se partía en mil, mis pulmones estaban llenos de aire tratando de contenerlo, porque pensaba que hasta eso me faltaría sin ella a mi lado. La situación se agravo cada vez más para mi cuado hice la pregunta que mis labios no querian pronunciar, pero fui valiente y lo hice - ¿Te acostaste con él? y con voz temblorosa me dice - sí, anoche - yo no podía disimular mi angustia y ella sólo atino a decirme que las cosas entre nosotras como amigas no cambiarian con nada...
Fue muy triste aquel día, no entendía que pasaba con ella, hace una semana estaba conmigo, ella acostumbraba a decirme que me amaba y que no podía estar lejos de mi, pero sus actitudes demostraban lo contrario en ese momento. Luego de unas horas caminando por un parque volvía a recuperar el aliento al entender que ella se estaba dando una oportunidad con ella misma y que si yo realmente la amaba debía dejarla ir, además yo no podía ser tan egoista y querer todo para mi, más aun cuando yo no había sido capaz de terminar la relación con mi pareja.
Le dije que aunque me dolía en el alma lo que me decia yo no podía hacer más que dejar que su corazón guíe su pasos y la lleve a cumplir los deseos de su corazón, aun cuando eso significara sacrificar mi alma.

jueves, enero 05, 2006

Celos


Pasaron 3 meses en que no volvimos a tocar el tema, pero seguimos viendonos constantemente, jamás cortamos la comunicacion y menos dejamos de querernos y de demostrarnos ese afecto de miles de formas. Cada una siguió con su vida totalmente normal y siendo las mejores amigas que podian existir. Yo me sentía bien tan sólo por el hecho de tenerla cerca, aunque nunca pude sacar de mi mente la noche en que conocí lo más profundo de mi ser. Nuestra amistad era extraña, siempre habian celos entre nosotras. Ella era una de esas mujeres que los hombre persiguen y que más encima tenia una familia aficciante a mi me cargaba eso, por otra parte yo seguí teniendo mi romance con mi pareja a la distancia que me iba a ver una o dos veces al mes, cuando él llegaba ella cambiaba totalmente no lo soprtaba y sus celos eran evidentes. Un día sabado mi pareja llego a verme y junto con mis papas y mis hermanas fuimos a la playa lo pasamos muy bien, no se cómo ella se entero, pero cuando llegamos a mi casa de vuelta ella estaba en la entrada esperando que llegaramos. Yo me alegre de verla, pero ella estaba furia porque mi pololo se iba a quedar a dormir en mi casa, el asunto fue que ella decidió quedarse esa noche así que mi mamá ofrecio mi piesa a mi pololo y a ella y a mi nos mando a dormir a una piesa totalmente alejada de las demás con 2 sacos de dormir y un colchon. Luego de comer en una tensa once y de ver una peliculas con caras largas nos fuimos a dormir. Mi pololo intento en varios momentos que pasara algo entre nosotros, pero ella se encargaba de aguar la fiesta. Yo me sentia casi elogiada por lo celos de ella y por los acosos de mi novio. Nos dormimos medias distantes por lo que había pasado, pero en la madrugada me aproveche de la situación haciendole ver a ella que no tenía nada de que temer, porque mi corazón estaba a su lado. Lentamente me aproxime a su cuerpo, sacando a la luz sus deseos ocultos y en cosa de minutos comenzo a respirar agitadamente, lo que demostraba su exitación, luego me abrazo y dejamos que la pasión hiciera lo suyo, pero con restricciones, yo quería besarla, pero no me atreví, sólo toque su cuerpo un poco más que la primera vez y ella a mi tambien...

lunes, enero 02, 2006

Al otro día


Luego de vaciar mi alma sobre su cuerpo y encontrar la luz del amancer dormi entre las sabanas del encanto del amor que había brotado de mi ser.
Despertar y volver a la realidad fue lo dificil, no quería mirar su rostro al día siguiente y creo que ella tampoco quería ver el mio, pues se levanto sin decir ni una sola palabra. A los minutos hice lo mismo, fui hasta la ducha a tratar de refrescar mi mente y mi cuerpo, pero no podía dejar de pensar en lo que había pasado. De lejos la miraba y no me atrevía a acercarme.
Pasaron las horas y cada una hizo como si nada hubiese ocurrido, pero era inminente la conversación que ambas tratamos de evitar, pero vendría otra noche junto a ella y debía saber que pensaba y sobre todo que sentía.
Abordamos el tema muy suavemente, sin alteraciones ni complicaciones hablamos de nuestra vida sexual incluso de nuestra infacia de cosas que nos pasaron y que podrian ser causa de lo que estabamos viviendo. Para mi ella era muy importante como amiga y no quería perder su compañía y su cariño, así que acordamos que olvidaríamos lo sucedido y seguiriamos siendo las mejores amigas que siempre fuimos.
Pasaron los días y ella emprendió y corto viaje, que para mi fue eterno. Yo no quería estar lejos de ella, pero era inevitable. Nos despedimos y volvi al campo en donde estabamos, camine por horas fumando unos cigarros a la orilla del lago, viendo en cada momento su rostro. Esos día enferme de dolor de cabezal, de estomago y otras tantas cosas sólo porque ella no estaba. Aunque me llamaba constantemente para decirme como estaba para mi no era suficiente, incluso me envío una carta hasta ese remoto lugar diciendome que estaba haciendo todo lo posible para volver.
Una semana despues de su partida llego, claro que con toda su familia asi que ya no dormiamos juntas, pero no me importaba yo sólo necesitaba verla y volver a tener su manos junto a las mias.
A los días de su regreso nos escapamos al lago, cerca de las 10 de la noche salimos del campo sin que nos vieran y vivimos una de las experiencias mas entreteniadas de nuestras vidas. Desnudamos nuestros cuerpos tibios y ansiosos de experimentar la libertad sin más testigos que la Luna. No tubimos sexo ni nada por el estilo, pero no por eso fue menos exitante, sensacion de tocar su cuerpo en el agua fue increible.

domingo, enero 01, 2006




La noche avanzó lentamente y mientras dormia sentí su mano en mi espalda debajo de mi polera, en ese momento revivió en mi la pasión y todas las ganas de ir hacia lo desconocido, hacia aquel lugar que temía conocer pero que del mismo modo me atraía intensamente. Mi corazón amaba sus manos y sus ojos que de día me decián que quería y de noche que me amaba. La confusión de sentimientos me tenía al borde de la locura, porque una parte de mi no quería hacerle daño, no queria que sufriera ni que tubiera que arrepentise de algo, sin embargo, mis actitudes facilmente iban a lograr que ella tarde o temprano sufriera tanto como yo ya estaba sufriendo.
Mi cuerpo reacciono instántaneamente al sentir su piel y no pude evitar sentir el calor de la pasión que me desbordaba, disfrace mis emociones para ocultarlas y para no volver a escuchar el "no" que hace minutos me había dicho. Ella comenzo a mover lentamente sus caderas aproximandose a las mias casi sin provocar ruidos, conteniendo la respiración, pero no pudo aguantar más la respiración contenida en su pecho y libero con furia el aire que guardaba dentro de si y su cuerpo se aferro al mio con la fuerza de una gran ola que volco todo mi mundo interior.
No nos besamos,tampoco puse mis manos en lo mas intimo de su piel y ella tampoco a mi, simplemente confundimos nuestras ciluetas en un abrazo lleno de evidente pasión.