Secreta Intimidad

Esta es mi historia, la verdad que llevo dentro y que me atrevo a contar

viernes, diciembre 30, 2005


Sentí que a medida que mis manos se deslizaban por la curva de su espalda su respiración se agitaba al ritmo del la mejor improvisación de jazz que jamás antes escuche en toda mi vida, aquella música se encontraba en mi interior insitandome a hacer lo que nunca antes me había imaginado hacer. Seguí recorriendo cada espacio de su espalda sólo con la suavidad y ternura que se desbordaba dentro de mi. Depronto sentí que una tímida mano sujeto mi cintura de modo de atraerme hacia su cuerpo con una dulzura que hizo que mi cuerpo se doblegara a su voluntad. Hasta ese momento nunca antes había conocido la exitación verdadera, aquella que es imposible de contener. Seguí en su espalda, haciendome dueña de cada centímetro de piel que la cubría, teniendo miedo de abrir los ojos y ver su rostro, sintiendo que mi alma la dejaba en su pecho. La noche avanzaba y no me atrevía a ir más alla, de a poco una de mis piernas se entrelazo con las de ella y sucedió lo que temía- abrió los ojos y en una actitud de madurez o no se que me dice - no, no puedo- yo casi al borde del colapso dije- tienes razón, es imposible- fumamos un cigarro y nos abrazamos con un fuerza estrecedora. Así nos quedamos dormidas, con la sensación de que nada habiamos hecho, al menos la conciencia eso decia, pero la cosa no termino allí.

Continuará...

miércoles, diciembre 28, 2005


Lamentablemente las historias nunca terminan en donde una quisiese que terminaran, sino que son caprichosas y dueñas de los más inimaginables finales. Si hoy me preguntan en donde me hubiera gustado parar esta historia sería aquí, justo en el momento que las cosas son y a la vez no son, en donde todo parece que si pero hay dudas. Así me sentia mientras vacacionabamos en el sur y era extremadamente exitante. Al terminar la vuelta por Chiloé nos dirigimos a las IX región cerca de un maravilloso lago, en donde nos encontramos com mi familia y otros amigos. Los días pasaron entre miradas, caricias provocativas y gestos amables que me encantaban, pues su atención se posaba sobre mi. Lo extraño era que aunque yo estaba segura de que me pasaban cosas con ella no tenía plena seguridad sobre que cosas le pasaban a ella conmigo y por otro lado yo trataba de no ser tan evidente con lo que estaba sintiendo. El caso es que todo era muy real, pero habián dudas, ninguna se atrevia a hacer lo que realmente estabamos sintiendo y es lógico porque nunca nos había pasado algo asi con otra mujer, es más cada una tenia un historial con experiencia en hombres, pero en ese momento la vida estaba poniendo en frente de nosotras una puerta que sabiamos que si cruzabamos todo cambiaría. Así pasaron los días y las noches eran frias, la luna aparecia tras un cerro al rededor de las 00.30 hrs. provocando ir hacia lo desconocido. Una de las noches más frias me cobije entre sus brazos buscando algo más que calor sin imaginar lo que realmente iba a pasar...